06/01/2012

Incertidumbre


Cada vez es mas difícil saber lo que esta bien y lo que esta mal, o como mínimo, cada vez es mas difícil distinguir la verdad de la mentira, descubrir la cara oculta que se esconde detrás de las facciones angelicales de quien intenta venderte el mejor producto de los posibles, descubrir que el erudito no es mas que un charlatán bien aleccionado y pagado por alguna multinacional para que puede dar salida a sus producto estrella avalado por escritos y recomendaciones de todos los tipos con el soporte de los que han sido bien untados como la tostada que sustenta el salmón ahumado que estoy apunto de devorar.
Descifrar los artículos que se multiplican por millones en los diarios mas sensacionalistas, los estrictamente serios o supuestamente imparciales y los que apoyan al gobierno imperante, es una quimera que ni el mismísimo chaplin lograría llevar a cabo.
Y entre tanta mediocridad no logro ver los resultados, no veo nada, no distingo el fondo ni el camino, ni la senda ni la línea de nada, de todo, del blanco, del negro, de la luz, del misticismo de la realidad esperada, ni la chispa fugaz de la luz empujada por el viento.
Descubrimos que todo es tan irreal como la imagen que interpreta tu cerebro al despertar de un sueño ideal que nunca sucederá.
Mientras observo los zapatos aguantar el peso de los pantalones y de la camiseta que aguarda sigilosa y responsable a ser vestida, no puedo evitar pensar que será del futuro si no está escrito el presente y donde el pasado es un cuento angelical similar a los que siempre consiguen adormecer a los niños mas rebeldes.
El futuro se está escribiendo en maderas flotantes que derivan incansablemente buscando su rumbo para encontrar el islote que los acoja, aunque sea momentaneamente.

Silencio.

Todo es nuevo en una imagen antigua, pensando que podrá cambiar de un momento a otro. 
Siguiendo el instinto, llegué a la conclusión que todo está agotado, obsoleto, en un contexto frágil y efímero como el viento que ahora mismo esta transportando los granos de arena hacia una duna en reconstrucción.
El destino no existe, no esperes que su llegada cambiará nada de lo que te ha sucedido en los últimos tiempos. 
La rigidez de los acontecimientos ha sido engullida en sus propias convicciones, el hambre ha sido determinante, sucumbido el poder que nos dirigía, la solución no se atisba pronta ni grácil.

Oscuridad.
El tiempo devora el tiempo que te ha concedido el momento que tu has desperdiciado pensando que podrías hacer con él.
El momento se ha esfumado mientras alguien decidía por ti.
El tiempo es tiempo y no transcurre presuroso como el tiempo que se escurre entre los dedos mientras no consigues verlo.
Fugaz como el tiempo es tu vida porqué esta construida con tu tiempo que ahora mismo estas desperdiciando sin saber que el tiempo que pasa no se recupera y la decisión que aplazas está obsoleta para cuando te decidas a explicar la solución.

Oportunidad.

No hay tiempo, no hay destino escrito, no hay oportunidad, sólo existe la posibilidad que te des cuenta que los pasos que has dado no eran los correctos y si no has transitado por demasiado tiempo por la linea difusa que alguien había dibujado, puedes cambiar el rumbo y obligarte a construir otro destino en una dirección diferente sin pesar quien te va a acompañar. Tu decisión es la correcta par ti, no esperes la palmada de nadie por haberla tomado.
Sólo el devenir de los acontecimientos te dará la solución a tus dilemas, quizá cuando sea demasiado tarde...
Qizá todavía estemos a tiempo de no agotar el momento de ver esfumarse el tiempo entre los surcos marcados de nuestro corazón.